Hola a tod@s! Si lees esto y todavía no has cenado, o todavía no has comido, ni merendado, te adelanto que tienes bula para hacerlo… véngate todo lo que quieras siempre y cuando mañana martes por la tarde estés agarrad@ a la bici dispuesto a correr esta Etapa 7ª de la Vuelta a Turquía 2012: la "quemacalorías". Mirando el perfil puedes adivinar que es una de esas etapas trepidantes, donde la intensidad varía aumentando y disminuyendo en márgenes cortos: todo vale para conseguir el objetivo de este martes, conseguir con consumo calórico generoso… No me vale si no subimos de 900 calorías. El camino para conseguirlo se compone de diez picos separados en tres partes. La primera para los cuatro primeros picos, con un sprint y dos pequeños tramos de cambio de ritmo. La segunda, para los picos quinto a octavo, la central, donde alcanzamos nuestro índice de intensidad máximo. La cuarta para los picos noveno y décimo, ya de camino al reposo. Entre medias, dos tramos más largos con cambios de ritmo. En realidad, toda la sesión gira en torno a la parte central de la etapa. En la primera parte pedaleamos cambiando continuamente de intensidad para situarnos en su parte final en Zona 3 alta. El trayecto con cambio de ritmo nos previo al pico quinto nos ha de servir para recuperar algo previamente a situarnos definitivamente en Zona 4. Los picos quinto y octavo los subimos alcanzando la cima con cadencias muy cortas. Entre ambos, dos mínimas montañas para recuperar sin bajar la tensión del ejercicio.. Finalizado al sprint el pico quinto, el resto está prácticamente hecho, pues alcanzamos la zona de relax bajando paulatinamente de intensidad hasta llegar a meta.
Lo que te voy a decir no me lo he inventado yo, viene de lejos: el cuerpo dividido en tres partes, vientre, cabeza y pecho. Atentos a estos dos últimos, en el pecho está la fuerza, en la cabeza la razón. Mañana conjugamos ambos de la mejor manera posible para lograr el objetivo… calorías volando! Hasta mañana, te espero...

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