... por una hora al menos: yo lo voy a hacer, y si os apetece, os invito a que lo hagáis también; cerramos la puerta, apagamos luces, suena la música, métete dentro de cada sonido, comienza a pedalear... huye y escóndete del mundo. Una vez que lo hemos conseguido, continuamos con el proceso que os anunciaba la semana pasada, el de conocernos a nosotros mismos cada vez más. Fuerza, resistencia, límite cardiovascular: el famoso muro... esta es la etapa que nos ayuda a continuar en ese camino: el de controlar nuestras pulsaciones y saber en cada momento dónde llegar. Todas las sesiones tienen un significado, todas estan relacionadas, todas tienen una razón en la anterior y en la posterior, y también la que nos trae a este martes. El martes pasado rompíamos con la "inestabilidad" que suelen provocar tantas fiestas juntas con una etapa de 77 minutos donde al final el cardio era el entrenamiento principal. La intención era de hacer fondo todo lo posible para una vez forzada la máquina, ejercitar sobre ese límite cardiovascular de modo más pausado, centrándonos en el entrenamiento muscular. En esa parte nos encontramos ahora: llegamos al límite la semana pasada, alcanzamos cotas superiores al 90 % de la fcm, y ahora con ese fondo realizado ejercitamos el músculo con más detenimiento. La del Tour de Romandie, es una etapa de entrenamiento muscular sencillísimo, concentrado en tres picos a los que ascendemos de modo progresivo, intercalando algún llano en algún momento y siempre escalonadamente, para concentrarnos y dirigir a conciencia el aumento de la resistencia y la intensidad en el pedaleo. Subimos un escalón, y soltamos para respirar, controlar nuestras reservas y coger con más resistencia el escalón siguiente, que asciende hacia la cima y por tanto es más intenso que el anterior. En eso centramos el ejercicio. Para quemar calorías incluimos dos sprints al final del pico primero y del pico tercero y para soltar y endurecer músculo a la vez que caminamos hacia la zona de relax, el llano final lo recorremos con ejercicios de cambio de ritmo. Podríamos decir que la etapa es en realidad la crónica de cómo subir en una hora a una montaña (la tercera, la más alta): tenéis permiso para hacerle vuestra propia lectura, todas son válidas, esta que os he descrito es sólo la que yo os propongo para este martes. No os olvidéis de esto: conoceros todo lo posible a vosotros mismos, y así sabréis mejor lo lejos que "el muro"queda todavía; escuchad las sensaciones que os muestra muestro cuerpo conforme avanza la sesión, para hacerla de este modo lo más eficaz y productiva posible. Os espero el martes... no faltéis!!! Hasta pronto.

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