... y llegó el 2013; y le damos la vuelta a la Navidad y recibimos a la segunda parte de estas fiestas como todos los años: con ganas, con objetivos... Hace unas semanas hablábamos de acumular elementos para completar de forma efectiva una sesión de ciclo: intensidad, fuerza, ánimo, concentración, etc. En esta etapa del año, todo eso, se puede concentrar en un sólo término: sacrificio. Está claro que si perseguimos un objetivo, algún sacrificio nos va a costar, y ese sacrificio va a ser diferente en cada uno de nosotros, no va a ser ni mayor ni menor, sino diferente. Por algo trabajamos en zonas de esfuerzo, por algo darle cuatro vueltas a la resistencia no es igual para tí que para el que tienes al lado: cada uno es cada uno, y en cuanto asumes que tú eres tú y para tí eres el más fuerte y el más rápido, en ese momento ya has vencido.
Por cierto, Feliz Año nuevo a tod@s, y hola... De todo esto os habla la sesión primera de este año 2013. Si el esfuerzo os permite atender a todos los detalles, descubriréis que la música no solamente marcará tu pedalada, también te animará a pedalear escuchando lo que se te cuenta: te dirá que tú eres tú, que estas sol@ con la bici, tu bidón y tu toalla, que si te has dado cuenta ya es suficiente. Te dirá que todo esfuerzo requiere un sacrificio, pero que al final, si todo ello te ha supuesto una mínima sensación de bienestar, no es tanto sacrificio. Traigo una etapa de las que llamamos "coherentes", la puedes leer de diversas maneras: yo la he leído como una Uve Doble, como una etapa que si la doblas por la mitad practicamente coincide en sus subidas y bajadas. Una etapa con once picos, con una primera parte de la "V" más intensa que la segunda. Con dos sprints, y varias bajadas... Con dos picos muy altos, el primero más que el segundo, para pedalear en Zona 4 a cadencia ultralenta. Con una parte final con varios tramos de cambio de ritmo... Una etapa de entrenamiento muscular y cardiovascular casi a la par, pero con un mensaje fundamental: la etapa comienza en el minuto 1 de la sesión, termina una hora y dieciséis minutos después. Hasta ese momento, la concentración debe ser máxima, hasta el último minuto: intento garantizar ese objetivo fijando el punto más relevante de la etapa en la subida al último pico, el que lleva a meta: ahí, precisamente ahí, está la parte fundamental, donde os pediré muchísima concentración, muchísima agilidad pues cambiaremos bruscamente de ritmos, mucha fuerza en cuadriceps para forzar la última subida... y muchísima rapidez para llegar a meta. Recordad que esos cambios de ritmo además de contribuir a la quema de calorías potencian increíblemente el endurecimiento de músculos (no el aumento de volumen). Los temas musicales os acompañarán, comenzaremos casi como terminaremos. Etapa 5ª de la Vuelta a Turquía 2012, primer objetivo del año, con un sacrificio de los que nos dejan contentos: no faltéis, os espero!

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