martes, 4 de marzo de 2014

Musicopedalia

En mi primera sesión de ciclo lo primero que dije es que cualquier música es buena para pedalear. Es mi opinión, tal vez no compartida, tampoco os pido que la compartáis, sólo que asumáis que cuando el martes entráis conmigo a pedalear, no existe la música "anticicloindoor". Sólo buscaré que la melodía guarde un mínimo compás que ayude a marcar tu pedaleo, y después, después ya le pierdo el control, porque el segundo ingrediente lo probarás tal vez sí, o tal vez no, no depende de tí ni de mí, sino de que esa melodía con ese compás llegue a penetrar dentro de tí. Si eso ocurre, la bici, tus piernas, y la música formaréis un sólo equipo, y cuando la intensidad de la melodía aumente, necesariamente, lo quieras tú o no, también lo hará la intensidad de tu pedaleo, y subirá tu zona de esfuerzo. El martes quiero mostrarte que , sólo por el hecho de que cada uno de nosotros somos distintos y  entramos en la sala de ciclo con distinto humor, cansancio, alegría o tristeza, sólo por eso, cualquier música será válida para hacerte pedalear. La sesión es un libro abierto, no es posible que leas una página y pases a otra que no tenga nada que ver con la anterior. Del principio al final todo, absolutamente todo está relacionado, lo que has escuchado antes, estará íntimamente relacionado con lo que escucharás después. Tus cinco picos de la Etapa 9ª del Tour de Suiza te llevarán, como si te situaras en unas escaleras mecánicas, haciéndote pasar por un recorrido plagado de cambios de ritmo donde la intensidad musical se incrementa cada vez más para llevarte en volandas hasta la subida de los picos cuarto y quinto. Cuando sientas que la cantidad de instrumentos aumenta cada vez más, que el sonido aumenta de volumen, que la sala se llena más, tu intensidad será mayor: principio, argumento, final…te propongo una historia este martes: demasiado profundo para ser ciclo indoor? Te espero.










No hay comentarios:

Publicar un comentario